jueves, 22 de octubre de 2015

Bernie Sanders



Bernie Sanders, senador y aspirante a encabezar la candidatura a la presidencia, del partido demócrata en los Estados Unidos, no tiene problemas en definirse socialista; implacable con los bancos y con el establishment americano, y en contra, por dar alguna referencia clara, del TTIP.Presentarse así en esos lares y mantener el tipo de autodefinirse como socialista, es digno  de admiración y mucho más difícil y arriesgado, que  presentarse aquí como comunista.
Es asombroso ver, y sentir, como la derecha española ha ido acorralando, aunque sea en las expresiones y sus significados, a los que se llaman comunistas y así resulta que el principal órdago , del partido popular , a Raúl Romeva ,que encabeza la lista de Mas a las autonómicas catalanas ,es que “es comunista” ; y lo peor es que casi nadie defiende la esencia , la raíz ,de ser comunista que enlaza con las primeras comunidades cristianas ,y que no tiene nada que ver con los atributos horribles con que se encasilla este término.
Pero, a mas, la misma socialdemocracia tampoco defiende o contrarresta este equivoco, sin darse cuenta ( o quizás sí ,asintiéndolo) ,que lo próximo como en el poema de Berton Brecht , es ir a “calificar” ,por parte conservadora, a quien siga llamándose socialista  ;que de seguir así esta deriva ,serán los próximos “apestados” del lenguaje , en no mucho tiempo.
Y, efectivamente, nos encontramos que cuando se izan banderas reivindicando los términos socialistas de los años 80, y no cediendo a la capitulación neoliberal, son los mismos socialistas, sus elites fundamentalmente, los que no quieren saber nada de su pasado ideológico; y por tanto, en la práctica reniegan del rumbo de cambio social que exige la dinámica social; y solo admiten algunas variaciones de la senda neoliberal.
A si pasa, también, en economía con la palabra “austeridad “, noble en su raíz, pero basteardeada por  su mal uso y significado encubierto, y enfrentada  a su opuesto, el gasto social.  Claro está, al ser la política y la economía una pareja indisoluble, también es indisoluble, según la mentalidad neoliberal, comunista y  gasto social. Es por esto que ya andan chillando, por las esquinas, que la “recuperación iniciada “y no creíble para muchos, corre el `peligro de descarrilar con los nuevos partidos progresistas, que reniegan de la austeridad.
 La  demostración más clara de esto es la falta de alternativa económica ,de esa izquierda esclerotizada y anclada en el establisment.Esa izquierda que calla cuando en un programa de televisión ,el contertulio Maluenda , se atreve a decir ,mas menos, que “Keynes fue un desastre y..Mejor que este muerto “…Ahí queda eso.
Esta forma de ser y no querer ser, de navegar por una orilla sin ver el rio completo, es la que arruina los conceptos teóricos, y deja sin soporte ideológico a las opciones progresistas, de forma que se encajonan en el camino de…”no hay alternativa”….” ni política ni económica “, de regusto Tacheriano.
Quizas, la única alternativa clara económica y política  con sentido progresista, este precisamente en reivindicar lo mejor de Keynes y en recuperar la esencia de su crítica al capitalismo, que no es otra sino descubrir su corazón como básicamente inestable y por tanto perennemente en crisis; y que solo creando mas Estado como brazo tutelar público, es posible “disminuir “su inestabilidad. Es por tanto el fortalecimiento del Estado y no su desmantelamiento y privatización, lo fundamental a  reivindicar, como principio ideológico  en contra de la doctrina liberal, que ya se encargo de defenestrar todo lo referente a Keynes,por esta razón  fundamental ; y encumbrar lo opuesto el lassaire
Es Keynes y los postkeynesianos, en la actualidad, quienes reivindican el fundamento económico de una nación, como su pilar fundamental, y, por tanto  su control el control de su moneda como indispensable. En estos m omentos un Pais sin soberanía monetaria es un país en manos de otros, la Troika en el caso griego o Estados Unidos en el caso  de Puerto Rico.
Es por tanto la salida del euro condición necesaria para tomar las riendas del Pais , en manos propias. Es la única forma de construir Europa. Construirla desde la igualdad, no desde el sometimiento.
Pero para ello hay que reivindicarse socialista, hay que denunciar la ortodoxia. La escuela neoliberal, es una corriente económica fracasada porque no se ocupa de los débiles y porque no cuestiona el sistema establecido, a pesar de su fracaso. Además hay que atreverse a denunciar que la moneda única fue un error y que es necesaria una  nueva reconstrucción europea de los ciudadanos no de los capitales. Y todo ello a pesar de la crítica conservadora.

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