sábado, 20 de febrero de 2016

El debate en torno al euro




Se está convirtiendo el cuestionamiento de la zona euro y sus implicaciones en un debate que poco a poco ha ido subiendo de tono y, desde su invisibilidad, ha pasado a brillar por si solo en toda Europa. Confieso que mi proceso personal ha ido a la par.
Si hay alguna idea que yo tuviera que enumerar como idea fuerza del neoliberalismo, en el sentido de ser la idea que más ha calado en el pensamiento  de los “economistas” y, por ende en la ciudadanía; esa idea que, siguiendo a Lakoff , han conseguido que forme parte de los marcos de pensamiento más extendidos, esa idea es la que se formula en la calle , más o menos así: “la política, la ideología o las formas de pensar serán lo que serán, pero la economía es una, porque los cacaos son los cacaos y donde no hay no se puede sacar…”.Con esta forma de expresarse , acaban cerrándose muchas conversaciones, porque las sentencias son “irrebatibles”. Ocultan, sin embargo, un desconocimiento total de lo que es el dinero, de su naturaleza, y por tanto de lo que implica no tener soberanía monetaria, pero además queda la idea, completamente errónea, de que solo hay una forma de desarrollar y entender la economía.
A lo largo de todo este tiempo, en los últimos años, he ido personalmente acercando economía y  política en mi pensamiento, cayendo en el hecho de que cuando estudie políticas, allá por los años 70 acababan de separar las facultades en dos :Económicas y Políticas. Hasta entonces existía una sola Facultad de Economía y Política, que expendía un solo título; seguramente porque cuando la crearon, permitieron que la lógica y la razón práctica imperasen. Hasta ahí, también llegaron los presupuestos neoliberales, para crear más confusión, y dominio del pensamiento. Pero es tan fuerte este ligazón para mí, que no puedo  desligarlo en la praxis política diaria.
A medida que, desde la política, me ido adentrando en la economía y he descubierto, gracias a los amigos y a sus lecturas recomendadas sobre Finanzas Funcionales, otra forma de ver la economía; he ido desechando la economía que aprendí en la facultad al abrirse todo un horizonte nuevo, totalmente oculto, donde ocupa un lugar destacado la idea de la soberanía monetaria, como condición necesaria, aunque no suficiente, para avanzar en la democratización y autonomía de los pueblos.
Varaoufakis, en lo que se, es un gran economista y le supongo enterado más que de sobra de todos los pormenores de los que estamos tratando, pero….ha demostrado no tener recorrido político, y no saber de  las entretelas de la política “parda”, con su  insólita proposición de fiar decisiones a 10 años vista, como si partiéremos de cero y no de una larga experiencia tras el tratado de Maastricht. No se da cuenta de que cae en la guerra que le propone el establishment europeo. Una guerra que, como decía Lelio Basso , no tiene por objeto el ser ganada sino el mantener intacta la estructura de la sociedad; y siguiendo el razonamiento del mismo Basso, hecho a finales de 1969, pero perfectamente aplicable, podíamos decir que no se trata de concebir a la UE como un bloque monolítico y sin fisuras al que hay que asaltar, como si fuera una fortaleza enemiga, mediante una correlación de fuerzas amplia, asestando un golpe de timón finalista; se trata de combinar las luchas para la reforma en cada Estado; se trata de crear contrapoderes en cada Estado, que cerquen al poder central de los 28 , objetivo estratégico al que no se puede perder de vista. Por supuesto que debemos articular la correlación de fuerzas a nivel europeo, y día a día pero sabiendo que es tan grande el frente que tenemos delante y tan compacto, que solo se puede combatir fortificando las atalayas estatales. Y esto desde ya mismo, no entra en contradicción con la necesaria coordinación europea, aunque la subordina. En este sentido recuperar la soberanía monetaria, en los Estados que sea posible es, fundamental porque forma parte de ese contrapoder, forma parte de esa  estrategia de “guerra de posiciones” de que habla Gramsci, juntamente con Basso. Se trata de desarrollar las disputas en el seno de cada Estado miembro, y en cuantos más mejor; y la soberanía monetaria a fuer de ser políticamente importante para rescatar soberanía democrática; es económicamente ineludible para que las palancas económicas de creación de riqueza no dependan más que los pueblos soberanos ejerciendo el poder sobre su propia moneda.
Es necesario pues, el aplicarnos en la pedagogía de la enseñanza de otra economía,  o más bien, diría  sencillamente de la “verdadera” economía; al mismo tiempo que nos aplicamos en crear una correlación de fuerzas a nivel del reino de España, que tenga como objetivo, entre otros muchos, la soberanía monetaria y por ende la salida del euro .Sabiendo que la soberanía monetaria, no es la panacea; y así lo vemos en los países que la tienen, porque aunque es una condición necesaria, no es suficiente sin la necesaria voluntad política.

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